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25 noviembre Leyendas Licantropas...Leyendas sobre Hombre-Lobo
La imagen del hombre que se transforma en un lobo hambriento ha rondado por la mente humana durante siglos. La terrible leyenda del hombre-lobo es conocida en todos los países del mundo. ¿Será sólo una superstición? A mediados del siglo XIX, en una pintoresca colina cercana al Vístula, en Polonia, un grupo de gente joven celebraba con música, canciones y danzas la terminación de la cosecha. Había comida y bebida en abundancia, y nadie se privaba de disfrutarlas.
Y entonces, en medio de la diversión, un aullido terrible, que helaba la sangre, resonó en el valle. Abandonando la danza, chicos y chicas corrieron en dirección al grito y descubrieron, horrorizados, que un enorme lobo había cogido a una de las muchachas más bonitas del pueblo, que acababa de prometerse en matrimonio, y trataba de llevársela. Su novio había desaparecido.
Los hombres más valientes persiguieron al lobo y llegaron a enfrentarse con él. Pero el monstruo furioso, echando espuma por la boca, dejó caer su presa humana y se colocó sobre ella, dispuesto a luchar. Algunos de los campesinos corrieron a sus casas, para traer escopetas y hachas, pero el lobo, comprendiendo que los demás estaban aterrorizados, volvió a coger a la chica y se perdió en un bosque cercano.
Pasaron muchos años, y en otra fiesta de la cosecha. en la misma colina, un anciano se acercó. Le invitaron a participar en la celebración, pero el anciano, triste y reservado, prefirió sentarse y beber en silencio. Un campesino de aproximadamente su misma edad se le acercó y después de observarle atentamente, le preguntó emocionado: «¿Eres tú, Juan?»
El anciano asintió, e instantáneamente el campesino reconoció en el desconocido a su hermano mayor, que había desaparecido muchos años antes. Los jóvenes rodearon rápidamente al visitante y escucharon su extraña historia. Les contó que, tras haber sido transformado en lobo por un hechicero, se había llevado a su novia de esa misma colina durante una fiesta de la cosecha y había vivido con ella en el bosque cercano durante un año, hasta que la muchacha murió.
«Desde aquel momento, salvaje y furioso, ataqué a hombres, mujeres y niños y destruí a todos los animales que se me cruzaron. No he podido borrar mi rastro de sangre.»
En ese momento les enseñó las manos, que estaban cubiertas de manchas de sangre... «Hace unos cuatro años recuperé mi forma humana y desde entonces he andado errante. Quería volver a veros, ver la casa y el pueblo donde nací y crecí. Después de eso..., bueno, volveré a ser un lobo.» No había terminado de decir esto cuando se transformó en lobo. Corrió frente a los atónitos campesinos y desapareció en el bosque. No volvió a ser visto.
El aire de cuento de hadas que tiene esta historia hace que sea difícil tomarla en serio. ¿Quizá el exceso de bebida inflamó la ya fértil imaginación campesina'' ¿Quizá cada narrador fue agregando un detalle hasta que la historia adquirió su forma actual?. Es una posibilidad a tener en cuenta... y, sin embargo, como tantas historias de hombres-lobo parecidas, es citada por muchos mitólogos e historiadores, folkloristas y psicólogos como un hecho. El problema más profundo para el investigador serio es simplemente tratar de separar los hechos de los disparates; este primer caso es típico a ese respecto.
El origen de la superstición de los hombres-lobo -la creencia de que un ser humano puede asumir la forma de un animal, más frecuentemente la de un lobo- nunca ha sido explicada de forma satisfactoria.
Herodoto, el historiador griego que vivió en el siglo V a.C., dice que los griegos y los escitas que vivían en las costas del mar Negro consideraban magos a los nativos de aquella zona; creían que esos seres extraordinarios se transformaban en lobos durante unos días cada año. Habla de la existencia de una raza de hombres que podían transformarse a voluntad tomando la forma de lobos, y, cuando lo deseaban, recobrar fácilmente su forma original.
El Deseo De Carne Humana
En aquellos tiempos, siglos antes del nacimiento de Cristo, el demoníaco hombre-lobo era considerado como un ser humano poseído por un deseo antinatural de carne humana que por artes mágicas había encontrado la manera de tomar, a voluntad, la forma de un lobo hambriento, con el objeto de aplacar con mayor rapidez ese horrible apetito. Los sabios de la antigüedad creían que, una vez transformado, el hombre-lobo poseía la fuerza y la astucia del lobo salvaje, pero conservaba la voz y los ojos humanos, gracias a lo cual se le podía reconocer.
La transformación de hombres en lobos aparece en la literatura romana como arte de magia. Virgilio, que vivió en el siglo I a.C., es el primer autor latino que menciona esta superstición. Fue seguido por Propercio, Servio y Petronio. Este último, director de espectáculos en la corte de Nerón desde el año 54 hasta el 68, cuenta una bonita historia de hombres-lobo en su novela El satiricón.
Algunas de las tradiciones griegas y romanas consideran la transformación de un hombre en lobo como un castigo por sacrificar una víctima humana a un dios. En esas ocasiones, cuenta Plinio (c. 61- c. 113), la víctima era llevada a la orilla de un lago y, después de nadar hasta el lado opuesto, se transformaba en lobo. En esta condición recorría los campos con otros hombres-lobo durante nueve años. Si durante este período se abstenía de comer carne humana, recobraba su forma original que, sin embargo, no había quedado dispensada de los estragos del paso del tiempo.
Los métodos utilizados por los hombres-lobo para realizar sus transformaciones diferían mucho. A veces, el cambio era espontáneo e incontrolable; a veces, como en las transformaciones descritas en las sagas escandinavas e islandesas, se lograban simplemente con colocarse la piel de un lobo real. Pero en muchos casos, lo único que se necesitaba era la intervención de un hechizo que, aunque no provocaba ningún cambio en el cuerpo humano, hacía que cuantos lo veían imaginaran que estaban en presencia de un lobo. Algunos de los que se transformaban afirmaban que sólo podían recobrar la forma humana por medio de ciertas medicinas o hierbas, como acónito o cicuta, o frotándose con ungüentos, como hicieron los hombres-lobo escandinavos y centroeuropeos a partir del siglo XV.
Brujas y Hombres-Lobo
Tan profunda era la creencia en los hombres-lobo, que en los siglos XV y XVI se los consideraba en toda Europa como equivalentes a los hechiceros y las brujas, y cualquiera que fuese sospechoso de ser un hombre-lobo era quemado o colgado con la mayor crueldad, especialmente en Francia y Alemania. Como explica Elton B. McNeil en The psychoses (Las psicosis, 1970) al comentar aquella época de flagelaciones, tarantismo (manía de la danza), histerias masivas, fantasías hipocondríacas, proyecciones, alucinaciones, hechizos y hombres-lobo:
Esas actitudes reflejaban una psicología influida por la creencia de que «los dioses enloquecen a quienes quieren destruir.» La locura, como expresión de la voluntad de Dios, se convirtió en una epidemia. Su cura consistía en un ritual religioso cuyo propósito era usar a los psicóticos como blanco de la persecución religiosa y reafirmar el valor de los benditos, inocentes y puros. Eran benditos quienes denunciaban a las personas que habían vendido su alma al diablo. La clásica «caza de brujas» fue un subproducto de la búsqueda de la salvación.
La caza de hombres-lobo fue una manifestación del mismo tipo de sentimiento religioso; los juicios de brujas y los juicios de hombres-lobo están interrelacionados. Es en Francia, país de brujas, donde son más frecuentes los hombres-lobo. En un período de algo más de 100 años, entre 1520 y 1630, en Francia se registraron nada menos que 30.000 casos de hombres-lobo, hecho documentado en las actas de juicios de hombres-lobo que se conservan en los archivos públicos.
En 1573, en Dole, cerca de Dijon, en el centro de Francia, un hombre-lobo llamado Gilles Garnier fue acusado de devastar la campiña y devorar niños pequeños; tras confesar sus crímenes, ardió en la hoguera.
nos años después, en 1598, en una zona desolada y desierta cerca de Caude, unos campesinos franceses tropezaron con el cadáver mutilado y manchado de sangre de un chico de 15 años. Un par de lobos que habían estado devorando el cadáver huyeron hacia unos matorrales cuando los hombres se acercaron. Los persiguieron... y casi inmediatamente encontraron un hombre medio desnudo acurrucado en los matorrales, con cabellos largos, barba descuidada y uñas largas que parecían garras y estaban manchadas de sangre fresca y restos de carne humana.
El hombre, Jacques Rollet, era un ser patético, un débil mental que padecía apetitos caníbales. Estaba desgarrando el cuerpo del muchacho cuando fue sorprendido por los campesinos. Es imposible determinar si aparecieron o no lobos en ese caso, o si aquella imagen fue fruto de la imaginación de los campesinos. Pero lo cierto es que Rollet creía ser un lobo, y mató y devoró a varias personas bajo la influencia de esa alucinación. Fue sentenciado a muerte, pero los tribunales de París anularon la sentencia y le encerraron, caritativamente, en un manicomio, una institución donde hubieran debido terminar sus días la mayor parte de los hombres-lobo, en vez de ser ajusticiados.
Otro caso significativo ocurrió a principios del siglo XVIII. Jean Grenier era un chico de 13 años, retrasado mental y con una fisonomía canina muy marcada: sus mandíbulas sobresalían y se le veían los colmillos debajo del labio superior. Creía ser un hombre-lobo. Una tarde aterrorizó a unas niñas diciéndoles que, en cuanto se pusiera el sol, se convertiría en lobo y las devoraría.
Pocos días después, una niña que había ido a cuidar las ovejas por la noche fue atacada por una criatura que, en su pavor, confundió con un lobo, pero que era, como se supo después, Jean Grenier. La niña lo golpeó con su cayado y huyó.
Cuando éste prestó declaración ante el tribunal de Burdeos, confesó que dos años antes se había encontrado con el diablo en el bosque, había firmado un pacto con él y había recibido una piel de lobo. Desde entonces había vagado como un lobo después de la puesta del sol, volviendo a su forma humana durante el día.
Grenier confesó también que había matado y comido a varios niños que había encontrado solos en el campo, y en cierta ocasión había entrado en una casa y se había llevado a un bebé de su cuna.
Una cuidadosa investigación del tribunal probó que esas declaraciones eran ciertas, por lo menos en lo que se refería al canibalismo. No hubo dudas de que los niños desaparecidos habían sido comidos por Jean Grenier y tampoco de que el pobre tonto estaba firmemente convencido de que era un lobo.
En tiempos más recientes, el fenómeno de los hombres-lobo se ha situado en el reino de la realidad subjetiva, pero sin perder nada de su horror. Se decía que tres hombres-lobo frecuentaban la zona boscosa de las Ardenas, en Bélgica, justo antes de la primera guerra mundial; en la misma época, en Escocia se rumoreaba que un pastor ermitaño de Invernesshire era un hombre-lobo. En 1925 un pueblo entero, cercano a Estrasburgo, declaró que un muchacho local era un hombre lobo y, cinco años después un hombre-lobo francés aterrorizó a la localidad de Bourg-la-Reine.
Bestia Asesina
En Estados Unidos, en 1946, una reserva de indios navajos padeció con frecuencia las tropelías de una bestia asesina a quien muchos consideraban un hombre-lobo (las tradiciones de los navajos incluyen muchas historias de hombres-lobo). Tres años después, en Roma, una patrulla policial fue enviada a investigar la extraña conducta de un hombre que padecía alucinaciones: perdía el control cuando la luna estaba llena y emitía aullidos fuertes y aterradores.
En Singapur en 1957, también se llamó a la policía para que investigara lo que las autoridades consideraban una larga serie de ataques de hombres-lobo a las ocupantes de una residencia de enfermeras en la isla principal. Una enfermera despertó y vio «una cara horrible y peluda, con grandes colmillos salientes», que, la miraba fijamente. El misterio nunca fue resuelto, y tampoco el caso de la colegiala de 16 años de la localidad de Rosario do Sul, en el sur del Brasil, que en 1978 sufrió «terribles visiones y demonios» y que creía que el espíritu de un lobo salvaje se apoderaba de ella y la dominaba.
En 1975, los diarios británicos estuvieron llenos de extraordinarios informes acerca de un joven de 17 años, residente en Eccleshall (Staffordshire), quien, creyendo que se estaba transformando en un hombre-lobo, puso fin a sus padecimientos mentales clavándose una navaja en el corazón. Uno de sus compañeros de trabajo dijo en la investigación que el joven le había llamado por teléfono antes de morir. «Me dijo -contó el testigo- que su cara y sus manos estaban cambiando de color y que se estaba transformando en hombre-lobo. Calló, y después empezó a gruñir.»
Puede que la tradición de los hombres-lobo se apoye en la ignorancia y las alucinaciones, pero su influencia siempre ha sido extraordinariamente poderosa.
Fuente: Escalofrios.com 14 noviembre La leyenda del Hombre loboDIFERENCIA ENTRE LICANTROPO Y HOMBRE LOBO
Antes de hablar de los hombres lobo en si, se debe establecer una diferenciación entre licántropo y hombre lobo:
- El Licántropo es en si un ser humano normal pero un desequilibrio psicológico le hace pensar que es un animal (en este caso un lobo) y actuar en consecuencia cometiendo crimenes atroces como el asesinato y el canibalismo.
- El Hombre Lobo no es un humano, aunque pudo serlo y transformarse posteriormente, su diferencia con el ser humano es su "maldición" que lo hace convertirse en un ser mitad lobo mitad humano que debe alimentarse de carne y sangre para vivir, tradicionalmente se ha dicho que el hombre lobo debe alimentarse de carne humana para sobrevivir pero no es asi, se cifraron gran cantidad de casos en los que hombres lobo atacaban al ganado, aun asi cualquier ser vivo que se encontrase a un hombre lobo tendría un riesgo potencial de ser atacado, pues el hombre lobo es en esencia un cazador que disfruta matando y devorando sus presas.
COMO SURGIO LA LEYENDA DEL HOMBRE LOBO
Aunque existen constatados casos de hombres lobo anteriores, no es sino hasta la edad media cuando el fenomeno de los hombres lobo pasa a ser parte de las leyendas populares, su principal foco fue el centro y norte de Europa y las causas que hicieron q este fenomeno se propagase con tanta rapidez fue principalmente el gran indice de analfabetismo y el boca a boca. En esta epoca de grandes pobrezas y hambrunas el ganado era fuente de gran riqueza entre la población, la presencia del lobo era motivo de temor, pues no solo era peligroso para el ganado sino que tambien acostumbraba a atacar a mujeres y niños que se aventuraban solos en el bosque (de hecho la mayor parte de los ataques de hombres lobo fueron realizados a mujeres y niños) y es en estas circunstancias donde en un clima de temor surge la leyenda del hombre lobo, motivada tal vez por la astucia de los lobos, por el miedo a un animal que caza en manada y con gran precisión y sobre todo a determinados crimenes realizados por hombres desequilibrados que asesinaron a mujeres y niños que se encontraban indefensos en el bosque, esto y el hecho de que la iglesia y su inquisición en su "cruzada" contra toda fuente de mal, muchas veces establecia sentencias inhumanas sobre algunas personas sobre las que se ejercia la acusación de ser un hombre lobo creo una situacion de temor y es tan grave este que entre 1589 y 1610 fueron registrados 30.000 casos de denuncias de ataques o avistamientos de hombres lobo.
COMO SE TRANSFORMA UN SER HUMANO EN UN HOMBRE LOBO
Aunque la forma más conocida de convertirse en hombre lobo es la de escapar vivo del ataque de un hombre lobo, las leyendas de la época establecian circunstancias en las cuales era posible el nacimiento de un hombre lobo:
- El nacimiento del septimo hijo varón consecutivo, esto es que sus 6 primeros hermanos fueran varones como él.
- El ser objetivo de una maldición que te transforme en uno.
- El ser hijo de un matrimonio incestuoso (matrimonio entre miembros familiares de primer grado).
- Y la última aunque se daba en un menor número de casos era haber nacido la noche del 24 de Diciembre (ya que esto se consideraba como una afrenta a Dios).
COMO DESTRUIR A UN HOMBRE LOBO
Aunque en el cine se establece como única forma de matar a un hombre lobo el uso de la plata, en la tradición europea de la edad media no se precisaba de ningún medio especial para matar a un hombre lobo, no era más que una abominacion de la naturaleza influenciada por el mal y por lo tanto podía ser matado como cualquier otro animal. Es mas durante esa época el temor al lobo hizo que se masacrara a este animal por todo el centro de Europa. Los metodos que usaba la inquisición para determinar si alguien era hombre lobo o no, se solía despellejar a las personas para ver si tenian el pelo debajo de la piel o torturarles hasta que reconocían que eran hombres lobo (probablemente después de unos días de tortura yo también lo reconocería)... |
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